Todavía no la tengo muy clara con esto de separar el contenido por tipología, y siento que en este post se me mezclan proceso, aproximación, retrospectiva, reflexiones (¿estas dos últimas no son lo mismo?). Pero como es el único post de TPH A, me tomo la licencia de meter de todo un poco.
En el momento del lanzamiento del tp, tenía la mente en blanco. Me sorprendió la emoción de los docentes, llenos de ideas. Mientras yo pensaba ¿por qué no se me ocurre nada?. Quizás porque era el primer trabajo del año, y mentalmente siempre me cuesta arrancar. Y me parace que en el grupo estábamos todos iguales.
Luego de pensar un rato, nos surgieron dos ideas en la clase de presentación:
-Recorrido virtual: que por algunos tramos no se vea la pelota, pero que se intuya porque escuchamos por dónde va. Hasta podría emular una cajita musical. ¡¡¡¡Ay que liiindooo!!! Pero tenemos poco tiempo para pensar algo que parece complejo de concretar...
-Lo otro fue: ¿¿¿Cómo???¿¿¿ que no podemos usar pegamento???!!!!! Uffff.
Ya para la primera reunión hubo un concepto: Naturaleza. Se desprendía del tema que la máquina debía ser lo más reciclable posible, sin aditivos en exceso como pintura, pegamento, etc.
| Primeros bocetos del proyecto |
Tuvimos muchas ideas que se desprendieron del concepto inicial. De las cuales las más preponderantes son que decidimos respetar la materialidad del cartón, y utilizar curvas orgánicas (por lo tanto continuas) las cuales no sólo tengan que ver con morfología de las partes componentes sino con el movimiento. Es decir, que el movimiento sea continuo. Lo de las curvas orgánicas vino para hacer referencia a ciertas formas de la naturaleza, como oposición a lo recto y ortogonal de las construcciones humanas que representarían lo artificial.
Desde un principio pensamos en la pelota como algo que cae por un laberinto y luego sube hasta la posición de salida. ¿Y cómo es que sube? Se nos ocurrieron muchas cosas, algunas disparatadas, como puede ser una catapulta (lo confieso, esa barbaridad fue idea mia), que suba por un "ascensor", que nunca suba y que destrabe un mecanismo que descubra otra pelota oculta arriba, etc.
De la propuesta de que nunca suba y sólo active un mecanismo se nos ocurrió que la subida podría ser conceptual, y que de alguna manera unos hilitos hagan subir una plantita de cartón que cuando llega a la meta abre una flor y ahi se ve la pelota. Bueno, esa era un poco complicada. Así que la dejamos, pero rescatamos un concepto: La pelota representa una semilla, que va cayendo por distintos elementos, hasta que llega a la tierra y nace la vida. También lo pensamos como una gota de agua que con el mismo efecto que la otra.
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| Las hojas ubicadas para que la pelota-gota caiga en cascada. |
Entonces, pensamos en que la pelota subía oculta en un tronco de árbol (que estaría colapsado hasta que caiga la pelota dentro). El tronco era telescópico, se iba desplegando hacia arriba imitando el crecimiento de una planta hacia el cielo. Cae la pelota, destraba un mecanismo que hace caer un contrapeso y por un sistema de poleas se levanta el árbol. Me parece que al final esta era más complicada que la primera idea. ¿Que fue de la vida del tronco? Estuvimos toda la semana pensando en cómo hacer que enganchen los eslabones al subir, e ideamos un sistema utilizando vínculos con hilo de yute.
Y acá tengo que hacer un paréntesis: tuvimos una corrección donde nos hicieron hincapié en la materialidad de los vínculos y que sean coherentes con nuestro concepto natural. Qué complicación para probar todo, nos vimos muy acotados con las opciones. A esta altura yo ya extrañaba el pegamento.
Cierro paréntesis y termino de contar cómo terminó el dichoso tronquito telescópico: después de minucioso labor artesanal pasando hilitos por los elabones de cartón microcorrugado, visualmente resultó bastante desprolijo. Tenía que ir un eslabón adentro del otro y se nos iban de lo calculado las dimensiones. El sistema no servía.
Ya para ese entonces descartamos el árbol, por falta de tiempo y comenzamos con el mecanismo para subir la pelota. Tiene que subir si o si porque es parte del concepto que rige todo el proyecto.
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| La pelota ya no iba a aterrizar en la tierra, por cuestiones funcionales decidimos que mejor una rampa la lleve hasta la canasta. |
Mientras tanto, la secuencia inicial de caída la fuimos simplificando, ya que notamos que antes de complicarnos con el recurrido la estructura debía mantenerse en pie. Conservamos la idea del laberinto inicial y la caída por las hojas antes de aterrizar. Pero pusimos énfasis en cómo iban a encastrar las piezas y se iban a sostener las partes por donde correría la pelota. Queríamos dos paredes verticales en L de donde se sostuviera todo, y el resto descubierto. Con ese criterio comenzamos a pensar en la unión de las partes.
Nuestra primera opción fueron vínculos por encastre. Todo encastre en cartón corrugado. Surgieron complicaciones en las pequeñas aletas que no eran resistentes. Y las paredes de cartón pleno bloqueaban mucho la visibilidad.
Tomamos la decisión de hacer un solo esqueleto de partes encastradas que sostenga todo: rampas y hojas. Y para las pequeñas aletas recurrimos a un vínculo aparte del cartón, porque necesitabamos resistencia. En ese momento aparecieron los salvadores ganchitos mariposa. Mucho más prolijos y efectivos que el hilo de yute cosido. Y nos parecieron bastante discretos. La estructura de la primera etapa fue exitosa, bastante resistente y requirió un exahustivo trabajo con trincheta y regla de metal.
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| Evolución del proyecto, distintas etapas de la concreción de concepto. |
Quedaba la parte final, con su mecanismo. El broche de oro (que al final no fue). Ese "algo que haga" que se destrabe el contrapeso, justo en el momento que la pelota aterriza en su lugar. Pusimos en práctica un sistema un tanto compejo basado en una ratonera de youtube. Funcionaba, pero ahora había que solucionar la subida. Porque el contra peso era muy pesado, pero no bajaba. Descubrimos que era por el rozamiento con la pared de cartón. Cambiamos la materialidad del peso por un pote de plástico que resbalaba bastante bien. Probamos distintos elementos para el contrapeso, pero el proto nos pedía el pote de baño de crema, perfumado y todo (obviamente, lleno de bulones). Fue con lo mejor que funcionaba.
También afectaba a la subida el hecho de que la canastita tenía un recorrido inestable, por lo que pusimos guías para controlar el recorrido. Unas guías que nos llevaron como mil años y que tuvimos que corregir hasta el último momento.
Otro punto a solucionar (sobre la hora diría yo) fueron las poleas. Pensamos la ubicación, el rozamiento del material...pero siempre sostuvimos los ejecitos con la mano. Llegaba la hora de la entrega y había que fijarlos para que no se caigan. Improvisamos unas solapitas de cartón que sorpresivamente funcionaron de manera bastante aceptable.
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| Después de cierto tiempo cortando costillas, una empieza ver ver cualquier cosa... |
Momentos antes de la prueba de factibilidad, nos falló el mecanismo. Ya en ese momento cualquier intento era inútil. Para ese momento yo pensaba en que más que de Diseñadora Industrial, con estos tph locos yo me tendría que recibir de Mc Giver. Y que si empiezo el año así, con un miserable prototipo de cartón, no me quiero imaginar cómo voy a hacer con un prototipo de verdad a fin de año en tecno 4.
Estábamos cansados, nerviosos y frustrados. Con el apuro estábamos haciendo cualquier verdura. Pero sabíamos que era mejor opción bajar al patio y que no funcione a la opción de no entregar. Y que a pesar de haber empezado con las expectativas muy arriba, la realidad nos golpeaba en la cara. Fue uno de esos muchos momentos FADU donde hay que apechugar y hacerse cargo, aunque tu entrega no sea la entrega de tus sueños.
Ya en el patio, con los protos ubicados uno pegadito al otro, la pelota empieza a rodar. Sé que hay que bancársela, pero yo no quiero mirar...




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